Adiós

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Adiós

 

Vistas enormemente azules, pestañas desaparecidas por el combate contra el cangrejo, ese nefasto cangrejo que te dejó sin cabellos y con los labios blancos, con la motivación guardada y el corazón cansado. ¿Dónde están tus azules miradas? Las que me veían llegar y no sé si para adentro o era a mí al que iluminaban. Ese par de cielos mucho más profundos que el mismo mar ¿Dónde quedaron ahora?

Y el blanco de tu alegría con los mismos azules se ha ido, ese blanco que cantaba simulando ser mamá con la amiga Polichinela, ese blanco que alegraba la tristeza de mis ausencias, dime ahora ¿Dónde está mi blanco favorito?

Ganó el cangrejo, sin dejar marcas porque hasta sus huellas se llevó, se llevó la inocencia del mundo, se llevó sueños de infante y de adulto. Pero dejó algo que los duendes no querían, dejó el dolor, la miseria y el llanto. No esperó más que una década ¡cangrejo insensato, irreverente, indeseable!

 

¿Dónde están mis azules y blancos? Diga alguien que no están en el lugar del eterno reposo, no lo digan, porque yo no puedo entrar ahí sin doblegarme ante tanta ironía, no me digan que ahí me los dejó el cangrejo porque sé que los llevo a su cueva. Y dejen a dios, porque si existiera, no me habría dejado a mí sin sus azules luces ni sin su blanca alegría.

 

GASG

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Abandono

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Abandono

No quiero llorar, no debo, los duendes no entienden, los ancestros se afligen, es necesario no llorar. Cala en lo más hondo, hasta los huesos, no por lo que se ha sacrificado, ni por lo que se pudo haber perdido al pasar el tiempo, como fue la juventud y el brillo en la mirada, eso tarde o temprano se habría de ir; duelen los desvelos y los apuros que hoy parecen no valer, duelen las preocupaciones por el futuro, duele que la propia persona para ella no interesa, duele, si, duele.

Pero ella quiso no estar, prefirió lo que es materia antes que este desgastado corazón, prefirió la hechicería por encima de la ternura y un latidor rebosante de ella y para ella, prefirió sentirse libre no sabiendo que implicaba ser olvidada, prefirió ser única en el sitio aunque sin espíritu a la par. Duele, si, ¡duele!

Es necesario no llorar, pero entre mis brazos siempre la tuve, desde el principio, desde su principio, para mi ella era todo, con la primera, con el tercero y el cuarto, ella era la que simbolizaba siempre el amor, porque era puro, sigue siendo puro, solo para ella, para sus negros ojos y su espigada figura. Como dejar de amarla si de sentimientos míos y por ellos llegó; porque pudo no haber llegado pero yo, a mi modo, hacia mí la atraje, la recibí y desde entonces ha sido mía, más mía que del mismo dios. Ella decidió. ¡Duele, si, duele!

Quieran ángeles o demonios que las brujas no le dañen, porque si esto pasara, nadie contendrá a los leones, nadie combatirá la cólera y la rabia que despierte lo que ya era predicción. Que se cuiden en el aquelarre, porque más que un exorcista puede llegar un exterminador.

Que se proteja y se cuide sola, porque el protector sin brazos quedó, la armadura fuerte y resistente se ha vuelto de hielo en fuego, y lo que resistía hasta balas, hoy no queda ni resquicio, porque a ella se lo entregó, para que nada le cause aflicción y como blindaje que le aleje todo dolor. Aunque yo siga diciendo que esto duele, si, duele, y jamás dejara de doler, pero que ella jamás lo diga, que de su hermosa y por demás sonora voz no se escuchen las que hoy son mis quejas, que ella no sepa lo que es decir que ¡duele! Que no entienda lo que significa dolor.

GASG

Contigo

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Y DONDE ESTAS??? DONDE Y KUANDO TE PODRE ENKONTRAR… OTRA VEZ???
   

You were always on my mind

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You ARE always on my mind,
but I am always alone without you

De niño, de adulto.

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De niño, de adulto.

 

Fue un año muy devastador aquel 1985, mis pisadas sintieron movimiento de terrenos natales, urbanas chozas de cemento cual si fuera paja derribada por el viento yacían junto a aires bajos, mucha sangre mexicana entre rocas, humo y agua imitando rural paraje, siendo este la más grande urbe de aquí al sol. Y todo eso pasó en mitad del 85, en el que tiene por nombre séptimo pero es el noveno, un día antes de que fueran dos decenas, devastador año, trágico, indeseable y personalmente, para el olvido.

 

Si mi memoria es precisa, algo que no es fácil recordar mas no por eso jamás acordado, el llorable febrero, para una feliz infancia, que en secundario mes perdió la amistad mas valuable, con un golpe de llanta sobre su cabeza y varios tintineos de lagrimas sobre su pelaje; sangre en vómito retenido, formando río anunciador de reproche al habitante de las nubes, después plegarias mudas, después de gritos de incógnitas, después de concentraciones; final trágico para el más inocente fiel.

 

Odiado año, superado por mas de una veintena encima, ya lo de niño no queda ni el titulo y aun se sigue llorando aquel mes después de el primero; y enseguida de tantos años volvió el mismo reproche, ahora visto en los nuevos cachorros de león, en pleno 2007, en mi propio agostino mes. Historia resucitada, otra vez en decimocuarto día.

 

Y no terminan las interrogantes, pues si ya el árbol lo ha sufrido, ¿qué caso tiene que hoy lo sientan los frutos?

 

Al paso de emitir consuelos, recibir los que jamás se habían conocido, al paso de dar presencia fuerte, sentir la muerte adentro, contener sollozos, retraer gritos impotentes, fingir posición erguida teniendo rodillas débiles, callar un adiós al amigo o un gracias al compañero que regalaba mas que su sola presencia en aquellos tiempos en que no existía lugar para el confort por las tres ausencias desgarradoras de mi descendencia.

 

Otra vez presenciar el ultimo suspiro, volvió de nuevo la plegaria por no recibir ausencia, otra vez, se fue mi mejor amigo, otra vez su mudez no volveré a escuchar, ya no más de su alegría al verme entrar y preguntarme al mirar si estoy cansado, otra vez, reponerme de ausencia de quien es su tiempo fue lo que cubrió, otra vez, otra, otra vez.

 

Nombre de loco tenias mi amigo, tu mirada también, tu andar y tu gritar; de loco también tenias algo: el dueño.

 

No eres ni serás otro ser mas a quien voy a extrañar, eres el amigo al que siempre voy a querer tener conmigo y ya no has de volver, mi luto hoy va por ti, y habrá quién diga que solo eras un can, mas aquí siempre estará quien sostenga que siempre fuiste un amor para dar, pues eso recibí siempre de ti.

 

Adiós amigo, hoy no tengo quien cubra la soledad que me dejaste, adiós, mi Lucas.